WeBlog de R@uGonz@lez

jueves, enero 18, 2007

Una pareja de ancianos entró en un restaurante una noche de invierno.

Una pareja de ancianos entró en un restaurante una noche de invierno.
Buscaron una mesa libre entre todos los jóvenes que estaban allí cenando esa noche.
El anciano se acercó a la caja, pidió su comida y seguidamente la pagó. El anciano desenvolvió la hamburguesa y cuidadosamente la partió por la mitad.
Puso una mitad junto a su esposa, luego con mucho cuidado contó todas las papitas fritas dividiéndolas en dos montones iguales, uno para él y otro para su esposa. Igualmente, metió dos pajitas dentro del refresco y lo puso entre él y su esposa..
Cuando el anciano empezó a comer su mísera media hamburguesa, la gente de alrededor se les quedó mirando con compasión.
Un joven se les acercó y educadamente les dijo que les compraría otra ración de comida.
Él anciano, respondió, que no se molestara, que estaba bien así, que estaban acostumbrados a compartirlo todo entre ambos.
La gente de alrededor, se dio cuenta de que la anciana no había probado bocado.
Solo miraba como comía su marido y de vez en cuando, cuando era su turno, bebía un poquito del refresco.
El joven se acercó otra vez y les suplicó que por favor dejara que les invitara algo para comer.
Esta vez fue la anciana la que le explicó que no, que ellos estaban acostumbrados a compartir siempre todo juntos.
Cuando el anciano terminó de comer su parte y se limpiaba con la servilleta delicadamente, el joven que ya no podía continuar viendo esa situación, volvió por tercera vez a intentar invitarles algo de comer.
Después de que la pareja de ancianos, rechazara otra vez la invitación, el joven le preguntó a la anciana:
¿Y usted, que es lo que está esperando que no ha probado su comida?.
Y La anciana contestó:
¡LOS DIENTES, COPUCHENTO
..!!

 

EL PINGÜINO

EL PINGÜINO

Llega un tipo a un Restaurante lujosísimo, acompañado por una bellísima mujer y un pingüino de 2 metros de altura detrás.

El
" Maitre "  le pregunta: - ¿Mesa para dos?
No, para tres, el pingüino viene conmigo... El
" Maitre " se queda sorprendido, pero le da la mesa y el Mozo pregunta: - Señor, ¿qué desean para tomar?

El tipo dice: - A mí tráigame una copa de Martell VSOP, un Beaujolais para la señorita y al pingüino 100 litros de cerveza.

El Mozo queda desconcertado, pero le trae lo que pide.

Después el Mozo pregunta:- Señor, ¿alguna entrada?

Sí, por favor, a mi tráigame una Tabla de Quesos, a la señorita una ensalada Cesar y al pingüino 150 platos con ensalada rusa.

El Mozo se queda pasmado de nuevo, pero les trae todo.

Terminan y se vuelve a acercar el Mozo y pregunta: - Señor, ¿desea ordenar?

Sí, a mi me trae por favor un Lomo a la Pimienta con papas a la Crema, la señorita un Chateaubriand

y al pingüino 200 Bifes con Chorizo y papas fritas.

Cuando terminan
el Mozo regresa y les pregunta: - Señor, ¿algún postre?
Sí, por favor, a mi me trae un helado, a la señorita un panqueque y al pingüino 150 flanes con crema.

Ya terminan, y el hombre pide la cuenta.

Llega el Mozo:

Señor, son $4500. El hombre le paga con efectivo y deja una propina de $1000.

Ya salían, cuando el " Maitre  " lo detiene: - Señor, disculpe que lo moleste, pero todo el mundo esta atónito con lo del pingüino...

Bueno, déjeme explicarle: Hace una semana iba
yo caminando por la playa , sin querer pise una lámpara y resultó que era mágica.

Total que me sale un genio y  me dice, "Te voy a conceder 3 Deseos".

Pues como ve le pedí todo el dinero del mundo, así que para pagar una cuenta como ésta, no tengo ningún problema.

Mi segundo deseo, como puede ver, fue tener a la mujer más hermosa, sumisa, degenerada y guapa de todo el mundo.

Si eso lo veo, ¿y el tercer deseo? Pues el tercero fue que me diera un "pájaro enorme e insaciable",

y me dio este pingüino de mierda…

 

 

 

Prueba

Prueba

 

Raúl González